Sobre racismo, políticas y terrorismo financiero en el México del 2018-2024

Por Juan Carlos Finck Carrales 

El objetivo de este ensayo es relacionar el racismo, las políticas públicas y las finanzas de México de este entrante sexenio presidencial presidido por MORENA. Mi argumento se centra en cómo esos tres elementos juegan un papel de suma importancia en el paradigma de un México dividido entre sus clases y grupos sociales y sus respectivas ideologías políticas y económicas, lo cual conjugaría los temas de mayor coyuntura para el país durante ese sexenio y así se definiría el posible rumbo del mismo.

El racismo y las ideologías en México

Como lo he venido manejando en este blog de Órbita Política desde mi artículo “Yes… Mexico is a racist country” (“Sí… México es un país racista”), basándome en datos del INEGI, México está dividido principalmente entre clases sociales marcadas con el color de la piel de su gente.[1] Yo añadiría a esa relación un elemento más: las ideologías políticas y económicas.

Las ideologías se relacionan con los beneficios que una clase social obtiene desde su color de piel dado que, como expliqué en el artículo mencionado, los descendientes de las clases menos mestizas o más “blancas” de México han acumulado su capital económico por generaciones prácticamente desde la conquista.

La ideología parte de que estos beneficios generalmente se han reflejado con qué tan cercano una persona sea a los países anglo-americanos o europeos en términos de color de piel, lo que da acceso al capital social y cultural de los mismos.[2] En este sentido, socio-históricamente, las clases sociales altas (con poder económico y político) de México han sido cercanas a la cultura occidental, en especial a su cultura capitalista y, en las últimas décadas, neoliberal.

Antes de continuar con el tema económico, me gustaría hacer hincapié en el aspecto socio-cultural. El uso de las redes sociales me ha ayudado a darme cuenta de cómo el racismo es reflejado en México a través de comentarios de mexicanos. Una cuenta de Twitter en específico ha llamado mucho mi atención la cual se llama “Cosas de ‘Whitexicans’”‏ (@LosWhitexicans: los mexicanos blancos). Esta expone comentarios racistas reales de mexicanos usuarios en forma de burla y parodia.

Algo interesante de esto es que muchos de los comentarios racistas vienen de gente que no tiene la piel blanca. Esto podría indicar que el racismo por identidad anglo-americana/europea también se asimila, reproduce e internaliza si uno no es de piel blanca al posiblemente haber padecido de exclusión social a través del mismo racismo.[3] Por ejemplo, la película Roma de Alfonso Cuarón ha dejado un gran número de comentarios racistas en las redes sociales hacia su actriz principal, Yalitza Aparicio.

Ella es morena con rasgos indígenas, no fue educada profesionalmente como actriz y sin embargo logró obtener el papel principal y actuar en la película. Los ataques racistas hacia la ahora actriz han sido perpetuados y han variado entre mexicanos blancos y morenos. La película habla (in)directamente del racismo y violencia que una mujer indígena trabajadora doméstica de una familia mexicana de clase media-alta y de piel blanca podría sufrir en los años de la década de los setenta.

Paradójicamente, esa película está basada en la vida de Cuarón, lo que refleja a su vez los privilegios del mismo para hacer un autorretrato en forma de película con una masiva publicidad mundial para esta, lo que le ha dado una fama indudable a la historia contada. Es decir, Cuarón desde su posición social (color de piel y clases social) hizo uso de sus privilegios para contar la historia de racismo que él vivió, no como víctima, pero como testigo en su infancia de ello hacia su nana y trabajadora doméstica representada en el personaje de Cleo.

Respecto al tema de la ideología económica relacionada al color de piel de la gente en México, es importante reconocer que las clases altas del país se han beneficiado de los últimos paradigmas económicos del mismo. En mi tesis de licenciatura[4] para la UAM-Xochimilco plasmé estadísticamente en su primer capítulo la historia económica y financiera de México desde la crisis del desarrollo estabilizador hasta el 2010 con el modelo neoliberal; a su vez, uno  de los apartados del capítulo abordó el tema del papel de la élite empresarial en la política económica de México cuando se estaba por decidir si el país entraría al modelo neoliberal.

De esta forma, pude esbozar la relación entre la ideología económica neoliberal y qué tan cercanas son las élites empresariales mexicanas a los gobiernos occidentales neoliberales y sus organismos financieros internacionales, los cuales tuvieron una influencia determinante para que México hiciera parte del neoliberalismo en el paradigma de la globalización de la década de los años ochenta.

Es imprescindible tomar en cuenta que las clases sociales altas de México se han beneficiado del neoliberalismo y sus consecuentes negocios durante décadas y que estas élites son cercanas a occidente por cercana descendencia. Por el lado contrario, las clases medias y bajas y, por lo tanto, más mestizas o indígenas y trabajadoras de México generalmente se han identificado más con ideologías económicas anti-neoliberales en esos mismos periodos de tiempo que no lograron ser representadas políticamente a nivel presidencial hasta aparentemente las elecciones del 2018 ganadas por Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Posible terrorismo financiero hacia México ante el no-sometimiento extranjero

Ahora que AMLO ha sido presidente de México desde diciembre del 2018, se han plasmado una serie de políticas sociales y económicas bastante contrarias a las neoliberales de los gobiernos del PRI y el PAN de las últimas décadas. Uno de los ejemplos más importantes y simbólicos de ello y que más ha llamado mi atención es la postura del Gobierno de México ante la crisis política de Venezuela en este 2019.

México decidió no intervenir en los asuntos externos y no reconocer a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. Esta decisión es contraria a la del Gobierno de EE.UU. que fue el primero en reconocerlo y en segunda voz países aliados a ese país como Colombia, Canadá, Argentina, Brasil, etc.[5] El elemento crucial de esta situación es que México no siguió políticamente a EE.UU. como regularmente se hacía antes de este año, lo que implica pensar que posiblemente México está adquiriendo autonomía en materia de política exterior y tal vez hasta de política interior.

El problema es que ello no será gratis, el no someterse a las decisiones de EE.UU. puede atraer un consecuente terrorismo financiero a través de sanciones y bloqueo económico como le ha sucedido a la misma Venezuela. Por ejemplo, en el caso de ese país, este año se dio “[…]  la congelación de los activos de PDVSA en Estados Unidos -valorados en unos US$7.000 millones- así como de los ingresos que se produzcan por la venta de petróleo.”[6]

Lo que yo llamo terrorismo financiero es una consecuencia del poder hegemónico otorgado históricamente a los organismos financieros internacionales, que  a su vez están controlados por algunos de los países más poderosos económica y armamentísticamente. De esta manera, de un día para el otro a un país se le pueden bloquear cuentas en bancos extranjeros, activos y exportaciones, así como ser expulsado de acuerdos internacionales comerciales lo que devendría en una inminente crisis económica para el mismo.

Si el Gobierno de AMLO no es cauteloso con sus decisiones de política exterior e interna, el país podría sufrir de terrorismo financiero en cualquier momento aun reforzando la política económica y energética internas de México dado que, por ejemplo, los recursos naturales de México han sido entregados a países de occidente por décadas a través de reformas constitucionales y recuperarlos de forma proteccionista afectaría los intereses económicos de esos países.[7]

Las políticas de bienestar ante el paradigma de un México dividido

Como mencioné antes, AMLO ha estado optando por un modelo económico alejado del neoliberal el cual yo defino como uno de Estado del Bienestar o Estado Social. Volviendo a las redes sociales, ahí me he encontrado con muchos comentarios criticando las políticas del bienestar que AMLO ha estado iniciando. Por ejemplo, a las becas para estudiantes de educación media superior y superior y para trabajadores con prácticas laborales se les han relacionado con “regalar” el dinero público a los “pobres”, lo que ha supuestamente conllevado gran popularidad al presidente.

Este tipo de argumentos también se pueden analizar desde el punto de vista del color de piel dado que las políticas de bienestar son contrarias a las neoliberales. De esta forma, ese tipo de argumentos desvían el sentido de dichas políticas que no es otro que el de redistribuir el ingreso público. Ello significa simplemente que los impuestos directos e indirectos recaudados se invertirán en servicios públicos que propiciarán oportunidades de acceso a beneficios para diferentes clases sociales y así disminuir en el largo plazo la brecha de la desigualdad.

Por el contrario, las políticas neoliberales han propiciado la acumulación y concentración del ingreso en México, pues según la ENIGH 2016 el 10% de los mexicanos más ricos concentraron alrededor del 36.6% del ingreso total de los hogares y el 10% más rico tuvo el mismo ingreso que el 70% más pobre.[8]

Por ello, las políticas de bienestar tal vez no le convengan  a las clases altas del país, pues sus privilegios serían modificados al no poder eludir impuestos u otorgar salarios más justos a sus trabajadores. Además, las políticas de bienestar de AMLO se parecen a las de países nórdicos como el caso de Dinamarca que paradójicamente es un país occidental.

Actualmente en ese país, todos los alumnos de educación media, técnica y superior tienen acceso a una beca mensual en donde dependiendo si viven con sus padres o no, así como de otras especificaciones, reciben en promedio 6,166 DKK (18,031 MXN).[9] Se me hace interesante que la gente que critica las becas de AMLO, incluidos intelectuales y políticos, nunca menciona el caso de Dinamarca.

En conclusión, México está dividido ideológicamente de manera apabullante y esto se relaciona con el color de piel de la gente y, a su vez, con su posición socio-económica. El racismo en el país no parece cesar, pues este se internaliza fácilmente bajo la exclusión social y las ideologías políticas y económicas de la gente se polarizan más y más; todo eso se puede ver reflejado en las redes sociales.

El Gobierno de AMLO tiene muy en claro el abandono del modelo económico neoliberal para México por uno del bienestar pero ello podría devenir en terrorismo financiero para México, que de suceder, ya no importarían las políticas de bienestar ejecutadas dado que el Estado entraría en una inminente crisis económica.

Por eso, el Gobierno debe planear cuidadosamente cómo manejar esta polarización social en México a través de atender las “necesidades” de todas las clases sociales sin afectar a ninguna, así de cómo lidiar y hacer frente estratégicamente a las políticas exteriores que implican apoyar o no a los Estados más poderosos del mundo para que México no termine peor que como estaba antes de diciembre del 2018 con el PRI y el PAN.

[1]http://www.conacytprensa.mx/index.php/ciencia/humanidades/20518-que-tan-racistas-somos-los-mexicanos

[2] Bourdieu, Pierre & Passeron, Jean-Claude (1996) La Reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza. Distribuciones Fontamara: Ciudad de México.

[3] Pyke, Karen (2010) What is Internalized Racial Oppression and Why Don’t We Study it? Acknowledging Racism’s Hidden Injuries. Sociological Perspectives, 53(4), 551-572.

[4] Finck Carrales, Juan Carlos (2010) Política de privatización y crisis financiera del Estado: El caso Teléfonos de México. Trabajo terminal de licenciatura en Política y Gestión Social. UAM-X: México.

[5] https://elpais.com/internacional/2019/01/23/actualidad/1548268265_209183.html

[6] https://www.bbc.com/mundo/noticias-47076147

[7] Jalife-Rahme, Alfredo (2014) Muerte de Pemex y suicidio de México. ORFILA: México.

[8] https://www.oxfammexico.org/sites/default/files/Ana%CC%81lisis%20de%20desigualdad.pdf

[9] http://www.su.dk/su/om-su-til-videregaaende-uddannelser-universitet-journalist-laerer-mv/satser-for-su-til-udeboende-paa-videregaaende-uddannelser/?fbclid=IwAR1-wrjjNSB6hO7tqhFfM7lKb4lzREuskhR2jpsmMBBQIOVBDQeTksrN_8U

@JC_Finck

También puedes revisar:

Mexico, racist country

PRD no es de izquierda

Is Tamaulipas a war zone?

Los comentarios y opiniones vertidos en Órbita Política son responsabilidad del autor, no representan una consultoría, asesoría o prestación de servicios de ninguna índole.

3 comentarios en “Sobre racismo, políticas y terrorismo financiero en el México del 2018-2024

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