Empty deteriorating classroom with wooden desks, broken window, peeling walls, and scattered books on the floor

Rezago educativo en México: freno del desarrollo social

Por Juan Pablo Aguirre Quezada

El rezago educativo es una falla estructural social que se observa cuando una persona presente niveles bajos de cumplimientos de ciclos escolares de acuerdo con su edad, lo que genera consecuencias negativas como la falta de conocimientos para desarrollar diferentes actividades laborales o comerciales, con resultados no deseados como marginación, empleos mal pagados, recursos humanos con deficiente formación, menor movilidad social, baja productividad, existencia de brechas de desigualdad, deserción escolar, entre otros.

Este problema preocupa tanto al gobierno como a la sociedad y al sector productivo, lo que afecta el desarrollo económico tanto del país como de las familias y personas. En ese sentido, un artículo del diario El Economista con datos del  Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) resaltó que las entidades federativas de Chiapas (44.9%), Michoacán (40.0); Guerrero (39.3); Oaxaca (37.3); Veracruz (36.7); Puebla (33.4); Yucatán (28.3); y Zacatecas (28.1) son las que presentan mayor población mayor de 15 años y más en rezago educativo. Es un factor que afecta la calidad de vida y el desarrollo social de sus comunidades.

Se observa un mayor rezago educativo en los estados de la región sur – sureste de nuestro país, por lo que esta condición también genera diferencias regionales, lo cual influye en la marginación y pobreza de distintas regiones. En contraste, las entidades que tienen menores porcentajes de rezago educativo son: Aguascalientes (20.5%), Baja California Sur (20.3), Querétaro (20.0), Quintana Roo (19.9), Sonora (19.0), Coahuila (17.7), Nuevo León (17.2), y Ciudad de México (16.6). Por lo que esta condición tiene mejores indicadores en las zonas norte y centro de nuestro país.

La educación es un elemento de transformación social que contribuye en diferentes actividades de la vida cotidiana, desde la adquisición de conocimientos para realizar actividades fundamentales, comerciales o técnicas; hasta el uso y transferencia de tecnologías avanzadas para realizar procesos complejos de transformación. En ese sentido, reducir el rezago educativo también permitirá acotar las brechas de desigualdad y superar las condiciones de pobreza de una gran parte de la población mexicana.

La medición presentada acerca de esta condicionante también clasifica a las entidades federativas en dos categorías más. Una de rezago medio y que también genera preocupaciones acerca de los impactos negativos que puede tener esta condición abarca los estados de Guanajuato (27.9%), Jalisco (27.1), Campeche (26.3), Colima (25.6), Hidalgo (25.3), Morelos (25.3), Nayarit (25.1) y Sinaloa (25.0). Lo que demuestra la necesidad de impulsar políticas públicas que permitan mejorar el nivel académico y de formación de conocimientos para las personas afectadas, a fin de crear mejores condiciones de vida.

En tanto, la categoría de rezago educativo moderado incluye a las entidades federativas de Tabasco (24.7%), Chihuahua (24.6), Durango (23.7), Tamaulipas (23.7), Estado de México (23.5), San Luis Potosí (23.4), Tlaxcala (22.7) y Baja California (21.3). Por tanto, las variaciones que impactan a la población en cuanto a la calidad de la educación son factores por los cuales pueden avanzar o retroceder en las mediciones acerca de este tipo de carencias.

Garantizar el derecho humano a la educación de calidad permite enfrentar con mejores resultados la lucha contra la pobreza, permite una mejor relación de las personas dentro de la sociedad, otorga conocimientos que permiten un mejor desarrollo económico tanto individual como colectivo, formación de recursos humanos con calidad, entre otras ventajas. Los datos acerca del rezago educativo por entidad federativa son una herramienta que permiten orientar esfuerzos y acciones para reducir los riesgos asociados a la falta de condiciones para fortalecer los conocimientos de la población, y así tener sociedades más justas, competitivas e innovadoras.  

Puntuación: 3.5 de 5.

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