Miedo al éxito: el peor enemigo del país y cómo vencerlo

Por Fernando Carrillo

Hoy más que nunca, se presenta la oportunidad histórica de tomar en nuestras manos el destino de nuestra nación. Estamos frente a un escenario internacional convulso, pero propicio para establecer un nacionalismo y patriotismo sanos; con un nuevo, próspero y justo modelo económico. Para lograrlo, tenemos que vencer al principal adversario: nosotros mismos. A continuación, presento extractos de una conferencia que impartí y que me parece muy oportuna traer a flote en estos tiempos que nos tocan vivir.

Hace casi 30 años, Martha Friedmanexploró en un libro el origen de los miedos desde una perspectiva psicológica. De ahí en adelante, la psicología y la física moderna nos han brindado nuevos conocimientos al respecto, los cuales podemos aplicar en el contexto de los visionarios y emprendedores.

Lo que la Psicología aporta

Primeramente, hay que diferenciar el creer del querer. Creer es una convicción, la certeza de que pasará algo. Querer está más relacionado con nuestras apetencias circunstanciales2.

La visión se compone de aquello que creemos que va a pasar, consta en abarcar una cuota de futuro y representarla en nuestra mente. Se presenta de forma inevitable; ocupa contundentemente la mente, tiempo y espacio de una persona. Y esta puede ser positiva o negativa.

Para el visionario, su conducta y pensamiento están basados en hechos futuros, y todo se le presenta como una oportunidad, por lo cual existe la posibilidad cotidiana de elegirse o no.

Siempre se está cuestionando: ¿por qué me pasa tal cosa?, ¿qué tiene esto que ver con lo que viene? El enfoque basado en el futuro cambia la lectura de los sucesos: todo se ve como una oportunidad para alcanzar la visión. De hecho, no existen plazos para lograrla porque esta se va a concretar, es inevitable; aunque no por ello se desdeña la realización de un plan detallado con fechas.

Cuando el fin se convierte en una constante, los medios para alcanzarlo se ordenan. Solo queda una incógnita: ¿cuáles serán los medios? Al visionario experimentado esto no le preocupa, porque sabe que se le irán develando en el trayecto.

¿Tener la razón?

La naturaleza humana cae en el egoísmo y la soberbia ante el menor descuido. A nadie le gusta ser contrariado, siempre se quiere tener la razón, incluso si lo que se piensa es contrario a la naturaleza de las cosas. Los individuos están arrojados a concretar sus convicciones, las cuales son inconscientes y están compuestas de:

  • Pensamientos particulares: puntos de vista
  • Ganas: lo que nos arroja a hacer las cosas

Las dos caras de la moneda

Visión negativa: Creer firmemente que se concretará un fenómeno que no deseamos. Cuando se hace realidad una visión negativa, estamos tristes; pero también podremos hacer afirmaciones positivas vinculadas con nuestra búsqueda de coherencia interna, justificar los resultados.

Visión positiva: Debemos entender la diferencia entre imaginar e ilusionar.

  • Ilusión: falsa percepción de la realidad que anhelamos tan inmensamente como nuestra percepción de que no se puede dar.
  • Imaginar: es una experiencia vivida; lo pienso en mi cabeza, lo disfruto hoy. Es experimentar el futuro en nuestra mente, esto significa que realmente creemos en eso.

Dime con quién andas…

Debemos desarrollar una sana capacidad de creer. Para lograrlo, hay que rodearnos de personas que crean en nosotros, independientemente de si nos aprecian o no. De ahí que los enemigos y adversarios nos prestan un sano servicio, pues ellos son los que suelen creer más en nosotros.

Emociones vs. Visión

Los recursos del visionario son datos, conocimientos, certezas, creencias del futuro; por lo tanto, cuando llega a realizarse la visión, hay tranquilidad pues ya se había vislumbrado el éxito con anticipación.

Otro de los recursos que debemos considerar y no confundir con las emociones (propias de la desorientación de la persona), es la pasión, ingrediente explosivo que nos impulsa a lograr nuestras convicciones y tiene en su ADN emociones en mínima parte, ideales, valores, voluntad, fuerza vital, principios, fe inquebrantable en nosotros mismos y una fuerza superior que armoniza la abundancia y pone todo en orden (aun habiendo un caos natural, como lo demuestran los descubrimientos de la física cuántica).

El miedo al éxito proviene de nuestra mente y está en nosotros la decisión de desterrarlo.Nuestra alta responsabilidad como líderes nos increpa a hacerlo y nuestra comunidad requiere de nuestra acción positiva.

¹Friedman, M. (1987). Superando el miedo al éxito: ¿por qué nos da miedo triunfar? México: Lasser Press Mexicana.

²Beltrán, R. (20 de noviembre de 2014). La mente de un visionario [podcast]. Recuperado de www.usem.org.mx/podcast/index.php?mod=podcast&id=6

@fcarrillolopez

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