Reduce Hacienda presupuesto a CONACYT

Por Órbita Política

¿Por qué piden los aspirantes a maestrías y doctorados que se regrese al salario mínimo como medida? ¿Cuánto dinero les quitó hacienda? ¿Cuáles son las consecuencias para México?

El año nuevo inició con “mala pata” y torcida. El gasolinazo, la llegada a la presidencia de Trump y el recorte presupuestal a diversos sectores estratégicos en el país.

A finales de año, sucedió que elevaron unos cuantos pesos, pero considerablemente más que en los años pasados el salario mínimo; medida que se utilizaba como referente para el pago de diversas cuestiones administrativas, además de ser la cantidad mínima que “debe recibir en efectivo el trabajador por los servicios prestados en una jornada de trabajo”1.

Pues bien, en 2015 según un cálculo de la OCDE, el salario en México era el más bajo de la organización que concentra 34 países y para el año 2016, según informaba Forbes, un ciudadano de este país obtenía entre 1 y 3 salarios mínimos al día.

En este año, se han hecho públicas demandas de la Asamblea Nacional de Estudiantes de Posgrado (ANEP), relacionadas a la solicitud del regreso del salario mínimo como referente de la beca de manutención mensual que perciben por parte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología. ¿Por qué razón?

En 2016, se aprobó una reforma constitucional, que después se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF), decretando que todas las “unidades de cuenta, índice, base, medida o referencia para determinar la cuantía de las obligaciones y supuestos previstos en las leyes federales en función del salario mínimo”2, serían trasladadas a la UMA (Unidad de Medida de Actualización). ¿Cuál es el punto de la demanda de volver a los salarios mínimos?

Pues que la UMA, tiene un valor menor al salario mínimo y se calcula, según el INEGI a partir de una fórmula -construida por dicha institución-, que considera factores de la economía nacional como la inflación.  Más allá de que la reducción se refleja en las becas, hay un factor sustancial en estas medidas: el recorte presupuestal a la ciencia y la tecnología.

El presupuesto otorgado a Ciencia y Tecnología para 2017, que informa la Secretaría de Hacienda, se redujo en 7 mil millones de pesos, pues en 2016 era de 34,010.3 mdp y en 2017 es de 26,963.5 mdp3, lo que redujo sustancialmente el número de becas otorgadas y el presupuesto dedicado a la investigación. Más allá del recorte sustancial al presupuesto general, que se ve reflejado en su manera más personal en la reducción del ingreso a estudiantes de posgrado -que cabe mencionar, su dedicación debe ser de tiempo completo-, se encuentra el poco interés de invertir en un sector clave en la transformación del país.

Sí bien es cierto, un sector muy pequeño de la población puede acceder a la universidad y otro aún mucho menor a estudios de posgrado becados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, se están perdiendo de vista elementos importantes de la problemática nacional: la educación pública, el desinterés desde la política pública para incentivar la articulación de la ciencia, la tecnología y la investigación con la sociedad y la transparencia en los recursos. Es más, también conviene preguntar en este punto ¿Cómo y en qué se gasta?

El informante de esta nota pidió a Órbita Política mantener el anonimato, pues se han encontrado múltiples represalias a quienes apoyan las marchas y movimientos.

@orbita_politica

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s