El adiós de Xochitl y la megalomanía del poder

Aportación ciudadana. 

Qué bello se ha vuelto el espectáculo circense a raíz de la prohibición de la
explotación animal. La creatividad ha dado un salto cuántico y ahora nos ofrece un sinfín de presentaciones gratuitas, con grandes dosis de humor e ironía.

Solo podemos criticarles el elenco, el cual resulta de una pobre calidad en todos
los aspectos. Basta como ejemplo “El Fantástico Circo de Xóchitl Gálvez”.


Podría hacer mención de infinidad de frases dichas por este personaje, propias
del folklore mexicano, pero el espacio no lo permite. (Literal, después de unas
cuantas agoté los caracteres permitidos en esta plataforma)
Me limitaré a mencionar que sus frases deberían mantenerse en el folklore, pues
pierden su belleza cultural en el momento de ser utilizadas en situaciones que
transgreden derechos, obligaciones o desarrollo humano.

No puede ser posible que un funcionario de su nivel (y de ningún nivel), haga del
sufrimiento y la necesidad, un circo.
No conforme con su violenta forma de gobierno (quería decir ignorante pero el
corrector de estilo me solicitó prudencia), el gasto público durante su gestión no
fue más que un acto de ilusionismo, en el que desapareció recurso, lo apareció
en otro lado y luego… Lo desperdició por completo.
Su circo le dio suficiente material como para reestructurar la delegación a su
gusto, bajando sueldos y eliminando centenares de plazas. Acción que tuvo como único resultado, la sobresaturación de trabajo en pocas manos, disminuyendo la de por sí limitada capacidad de respuesta de dicho órgano.

Además, sirvió como introducción al acto de magia al desperdiciar,
“mágicamente”, alrededor de 80 MDP que fueron resultado del “ahorro” en
nómina.
Y para qué mencionar los más de 70 millones que no ejerció, provenientes del
presupuesto federal para el desarrollo social. (Y esto de lo que la información
pública nos permite ver, uno no sabe si fue más)
¿Pero de qué sirve tanto dato sin la euforia del lector?

 

El autor del texto ha pedido el anonimato por miedo a posibles represalias. 

Así la libertad de expresión en México. 

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