No era el mundo que se moría, era el amor que se acababa

“No era el mundo que se acababa, era el amor que se moría. No había árboles descuajados, sino una mujer que se marchaba. Era el amor que se perdía por una calle de tumbas urbanas. Era una puerta que gemía, en unos ojos de ninguna tarde. No era el mundo que se moría, era el amor que se acababa.”

Homero Aridjis

Por Charles Gnomosky

Con tristeza y mucha pena, los acontecimientos ocurridos en los últimos días en el país y en la Ciudad de México nos recuerdan lo trágico de las cosas y  lo complicado que puede llegar a ser esta realidad. Un asesinato de un menor, la violación de dos mujeres (madre e hija) mientras eran víctimas de un asalto en una de las carreteras de Puebla. El asesinato de una chica de 22 años dentro de las instalaciones de Ciudad Universitaria. Un país en dónde ha pasado todo y sigue sin pasar nada. Una sociedad con una descomposición social impresionante y cada vez más desunida, además de las miles y miles de constantes desapariciones  y todos los daños colaterales por la denominada “Guerra contra el narco”. Seguir leyendo

Hoy, México, hay que despertar.

Por Óscar Cuevas

Cambio la foto de mi perfil. Expongo a uno de los tantos cadáveres del gobierno neoliberal mexicano. Inmediatamente viene a mi cabeza una idea que me molesta. Como una especie de llaga que se encuentra en ese lugar que no logras alcanzar. ¿Estoy contribuyendo a la banalización de la violencia? Con un simple clic descontextualizo el problema. Lo expongo sin racionalizarlo. Otros verán la foto y me pedirán que la cambie por mi disfraz del día de los muertos. O tal vez por aquella en la que todavía estabas tú, en mi departamento. Comiendo un domingo cualquiera. Seguir leyendo

LA INEFICIENCIA NO SE CUENTA, ¿PERO CUENTA MUCHO?

Hace poco, platicando con amigos sobre el cuarto informe de gobierno, comentábamos sobre la poca gracia del slogan de la campaña masiva para informar los avances del gobierno de @EPN: “Lo bueno casi no se cuenta, pero cuenta mucho” sin embargo, coincidimos de que más allá de un slogan, comprado a no sé quién y sin un análisis contextualizado de la situación actual de las telenovelas -puesto que hasta los dos canales de televisión más importantes del país han decidido transformar esos formatos que tanto éxito representaron para la industria melodramática del país- , y de un mal manejo de comunicación política, que ya se abordó aquí; consideramos que el problema de fondo de la gestión actual es la ineficiencia. Seguir leyendo