No era el mundo que se moría, era el amor que se acababa

“No era el mundo que se acababa, era el amor que se moría. No había árboles descuajados, sino una mujer que se marchaba. Era el amor que se perdía por una calle de tumbas urbanas. Era una puerta que gemía, en unos ojos de ninguna tarde. No era el mundo que se moría, era el amor que se acababa.”

Homero Aridjis

Por Charles Gnomosky

Con tristeza y mucha pena, los acontecimientos ocurridos en los últimos días en el país y en la Ciudad de México nos recuerdan lo trágico de las cosas y  lo complicado que puede llegar a ser esta realidad. Un asesinato de un menor, la violación de dos mujeres (madre e hija) mientras eran víctimas de un asalto en una de las carreteras de Puebla. El asesinato de una chica de 22 años dentro de las instalaciones de Ciudad Universitaria. Un país en dónde ha pasado todo y sigue sin pasar nada. Una sociedad con una descomposición social impresionante y cada vez más desunida, además de las miles y miles de constantes desapariciones  y todos los daños colaterales por la denominada “Guerra contra el narco”. Seguir leyendo