DIGNIDAD DE LA PERSONA

En tiempos violentos como los que vivimos, es fundamental re-pensar nuestros derechos y obligaciones como seres humanos. Colocar la dignidad de cada individuo y de las colectividades en el centro del debate público. La tasa de inseguridad en México sigue en aumento y pone en peligro a una gran candidad de personas todos los días. 

En este artículo hablo de la dignidad humana desde una perpectiva filosófica en particular y desde las ciencias humanas en general. Sigue leyendo más abajo. 

Por Fernando Carrillo 

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Crisis de identidad, representatividad y el circo

Por Pablo Manrique

El otro día perdí mi cartera en la Cineteca y no me la regresaron. No tenía mucho dinero; sólo algunas credenciales. Me resigné casi inmediatamente cuando al día siguiente en el área de objetos perdidos me dijeron que no habían encontrado nada. Pero qué poca madre. ¿Quiénes somos que hacemos cosas así?

Cuando caminamos por nuestras ciudades y vemos infraestructura, edificios, calles, luz y otros servicios, a veces lo damos todo por hecho. A algunos nos maravillan las pirámides. A otros los edificios. Otros no tienen tiempo. Esa es la clave de todo. Veo gente que tira basura en la calle y me siento como un exagerado pensando que son unos traidores a la patria, a la urbe. Quizás también es un engaño, porque la basura sólo se mueve; casi nunca se elimina, o se rehúsa.

He notado que en el metro de la Ciudad de México —que subió de dos a 5 pesos y perdió la mitad de su flamante línea nueva dos meses después de la imposición del aumento — ya no hay basureros. No es fácil sentirse parte de algo, y menos de una entidad monstruosa que parece a veces alimentarnos con el producto de la succión de nuestra propia sangre. Seguir leyendo

¿Qué podemos hacer para lograr el cambio personal y colectivo?

Por Fernando Carrillo

Muchos son los diagnósticos e interpretaciones de la realidad. Muchas son las quejas sobre lo que acontece; muchos, los culpables, y pocas, las propuestas. La mayoría de las personas es buena para sugerir soluciones simplonas, sin sustento, motivadas por el hígado y no por el cerebro, que provocan el olvido de que las respuestas a varias interrogantes del mundo de hoy están en el actuar de los propios seres humanos. Seguir leyendo