No hay tregua para el “Deferred Action for Childhood Arrivals” (DACA).

Por Mónica Alejandra Espinosa González.

“El mensaje es que levanten la cabeza, que sucederán cosas buenas”.

-Donald Trump, presidente de los EEUU.

Deffered Action for Childhood Arrivals (DACA), es un programa implementado en 2012 por el presidente de Estados Unidos de Norteamérica, Barack Obama durante el periodo de su gobierno, dirigido a crear oportunidades para los “Dreamers”- todas aquellas personas extranjeras sin permiso de residencia o nacionalidad distinta, que llegaron a EE. UU. siendo niños- para protegerlos de las deportaciones y abrirles camino a estudios y empleo para su superación.

“Dreamers” solicitando acceder al DACA.

La pandemia de COVID-19 y el gobierno estadounidense no da tregua a los migrantes, pese a que el virus ha provocado la caída de la economía mundial y ha presentado grandes desafíos y engrandeciendo las deficiencias de los países, Donald Trump ha decidido dar la espalda a las solicitudes del programa DACA, sumando un problema más a la interminable lista de pendientes de la Nación.

La política de cero tolerancia hacia los migrantes, ha sido una de las medidas que ha marcado el mandato del presidente Trump y el DACA fue cancelado desde 2017, bajo el criterio de que el presidente Obama se había “extralimitado” al crear el programa y no se aceptaron más solicitudes.

El pasado 18 junio de este año la Corte Suprema de Estados Unidos, ordenó al presidente Trump ha restaurar la actividad del programa, así como aceptar las solicitudes que durante los últimos 3 años se habían negado. La Corte Suprema sostuvo que el criterio de “extralimitación” que el presidente había alegado, no era un motivo suficiente para dar por terminado el programa, por lo que, al proceder con su cancelación indebida, se determinó que se tenia que habilitar el programa tal y como había venido funcionado.

Pese al fallo de la Corte Suprema y la promesa de Donald Trump, las nuevas solicitudes para acceder al DACA están congeladas, algunas no han sido respondidas o bien, han sido rechazadas. Activistas, abogados migratorios y dreamers creen que es una medida del gobierno para dar ganar tiempo para que se intente una vez más desaparecer el programa.

Archivo de la “BBC” Defend DACA.

Consecuencias para México.

Evidentemente una de las consecuencias de ser cancelado el DACA, es la deportación. Al no ser un impedimento el estatus migratorio del solicitante, es decir, al ser un extranjero irregular, la deportación seria de las primeras medidas que podría implementar el gobierno de EE. UU.

Si bien los índices de “dreamers “ son en su mayoría pertenecientes a países de Latinoamérica, un gran número son nacionales mexicanos que llegaron al país vecino siendo niños, por lo tanto, México tendría que prepararse para recibir a las personas que el gobierno estadounidense se encargue de devolver, estaríamos hablando de un aproximado del 79% (según datos proporcionados por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estado Unidos en 2017) es decir, 548 mil personas reportadas con nacionalidad mexicana

Resultaría difícil aseverar que todos los dreamers mexicanos volverían a México, ya que implicaría una cacería implacable y una dura inversión por parte del gobierno estadounidense y quizás no es el momento para invertir ya que la pandemia del COVID-19 ha afectado la economía mundial.

Tampoco podemos pasar por alto que las elecciones presidenciales de EE. UU. que se llevaran a cabo el 3 de noviembre de este año requieren un mínimo de inversión, por lo que probablemente no se implemente ninguna fase de deportación o similar, pero, dependiendo del resultado de esas elecciones, se corre el riesgo de endurecer las medidas migratorias, basándonos en una acción utilizada como parte de la campaña política o de las encomiendas del partido que resulte triunfante.

“Dreamers” en evento de graduación en EE.UU.

En ese caso, nuestro país tendría que realizar un trabajo conjunto con el Instituto Nacional de Migración, el INEGI, consulados y centros migratorios para tratar de conseguir un listado de cada dreamer repatriado; a su vez, habilitar un plan de apoyo para no dejarlos a la deriva, es decir, un plan de apoyo a la vivienda y empleo y las medidas para revalidar sus estudios.

La ventaja del enorme trabajo que tendría que realizar el gobierno de México, es que los mexicanos provenientes de Estados Unidos poseerían habilidades que se podrían explotar en territorio nacional, aportando a diversos sectores una visión diferente y quizás hasta avanzada para la optimización del trabajo a desempeñar.

Presidente de los Estados Unidos de Norte América Donald Trump.

Definitivamente México tendrá que estar muy atento a las acciones del gobierno de Estados Unidos, pues no solo se tiene que implementar un plan en caso de existir un retorno masivo de mexicanos, si no que deberá idear procesos prácticos para llevarlos a cabo, ya que la amenaza del COVID-19 será un obstáculo con el que tendrá que lidiar México, ya que no se puede permitir el exceso de personal, ni permitir que existan aglomeraciones donde pueda permitirse el contagio, por lo que se espera que la labor que existe del otro lado dé los mejores resultados para un numeroso sector con ganas de seguir adelante.

También te pueden interesar:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s